Con su pequeña ermita, impasible en el tiempo y la venta, donde encontraremos comida y posada, la praderia de Ventaniella nos deleita con esa naturaleza autentica, donde vive un ecosistema propio, virgen y sorprendente.
Ademas de celebrarse mas de una fiesta tradicional campestre (el 8 de septiembre, la mas esperada), Ventaniella es un punto renombrado
para escuchar en epoca de otoño, la berrea de los
ciervos machos (venados); cita inexcusable de los sonidos de la naturaleza asturiana.
Desde aqui, parten diferentes senderos y caminos hacia los puertos de Ponga; llegando alguno de ellos a pequeños pueblos de Leon.














